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Comentarios

Martínez

Más fácil que que los políticos tiren de nuevo, es decir, que acepten el Mulligan que les ofrecemos, es que nos hagan un "Gilligan". El nombrecito no es lo que parece. En golf, un Gilligan sería lo opuesto a un Mulligan. Sería una especie de derecho de tu contrincante, que quizá pueda ejercer una o dos veces en el partido, a obligarte a repetir el tiro otra vez si por casualidad sale una bola de la que tú no eres digno, como meter un putt de 20 metros. Lo que quiero decir, es que ya se está neutralizando/reorientando este pequeño triunfo de la sociedad de a pie (que además, debemos en parte a cierta nobleza inicial de los medios: si hubieran resaltado su militancia u otros mensajes de su discurso, el debate sería muy distinto). A ver si nos dejan tirar otra vez.

Lo peor es que algunos no aceptan el Mulligan... para ellos es un buen tiro y niegan lo evidente. Preferiría que se hicieran mulliganologistas como el marido de la tira de Pearls Before Swine, es mucho más decente.

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